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Nocturna 13-01    

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El tiempo en Zamora



Recorrido: Zamora, Coreses, Algodre, Benegiles, Molacillos y Zamora
Kilómetros:     24 DificultadBaja Velocidad máxima:  23 km/h Velocidad Media: 
Participantes: 25 Hora salida:   20:30 Hora llegada:     23:00  
Detalle de la ruta:

A la hora indicada en la convocatoria (8 de la tarde) van llegando al punto de partida todos los preinscritos y alguno más. La  niebla cubre el cielo y aventura una entretenida noche. Las cámaras de fotos se vuelven locas para poder hacer una "buena foto" con la niebla.
Revisamos las luces y nos ponemos en marcha hacia Valorio. Michel va abriendo camino nos adentramos en el bosque. Una vez pasada la "caseta del guarda" y cerca de los "pinos grandes" se oye una voz :..."¡eh!  ¡que no tengo cadena!.. ja ja  se oyen unas risas .. y sí... era cierto... Merce había perdido la cadena..... Inmediatamente se busca y aparece en unos segundos. El "técnico" la repara y el grupo vuelve a retomar la ruta. Valorio se pasa sin problemas pero a la altura del Cristo Valderrey ya comienzan los primeros problemas, cuestas, barro y mucha niebla. Todo ello hace que el grupo vaya muy despacio, pero eso sí.... ¡disfrutando de la velada!. El camino se complica con varios puntos que tienen mucho barro y se tarda mucho en recorrer esta parte de la ruta. La llegada a la Dehesa estaba prevista para las 10, pero ya son las 10:15 y todavía no hemos bajado las primeras cuestas. Por ello se decide dar la vuelta y retornar a Zamora por el mismo camino de ida. Llegamos al punto de partida a las 11:30 horas aproximadamente y se continúa ruta hacia el bar "La Cepa" donde se ha encargado una cena para recuperar fuerzas: Sopas de ajo y huevos fritos.
Después de aparcar las bicicletas, asearnos un poco, comenzamos a devorar dos grandes cazuelas de sopas de ajo y un segundo plato a base de huevos fritos, patatas, bacon y no sé cuantas cosas más, regado todo con un bien vino, una incomparable gaseosa y una estupenda agua. Bueno... y para cerrar un poco de televisión con el rabillo del ojo y un chupito.
 

La niebla no impidió que nos hiciéramos la foto de grupo a la llegada a Zamora