Detalle del recorrido y puntos de interés:
Jornada de convivencia con los Amigos de la
Bici de Salamanca. Este año se trasladaron a Zamora para iniciar la ruta en
esta capital.
Haciendo la ruta de la Vía de la Plata, en
sentido contrario llegamos a El Cubo de la Tierra del Vino, donde los grupos
se separan y cada uno regresa a su ciudad (Zamora y Salamanca)
VIA DE LA PLATA: De Salamanca, la Vía de la
Plata prosigue hacia el norte, en dirección a
Aldeaseca
de Armuña . Esta es una zona de secano. En torno al pequeño núcleo de
Aldeaseca están surgiendo con fuerza otras modernas urbanizaciones, que
desplazan los campos de cereal.
El viajero que camina hacia el norte puede seguir la carretera nacional o
elegir otro viejo ramal de la Vía, que sube un kilómetro al este de la
moderna ruta, pasando por la estación de Valdunciel y Valdunciel, y
uniéndose a la carretera pasado el kilómetro 320 de la misma.
En la carretera, tras Aldeaseca de Armuña aparece
Calzada de
Valdunciel . El lugar tiene una excelente iglesia, con hermoso atrio.
El paisaje alterna a partir de aquí campos de cereal, algún pastizal y
encinares. Cinco kilómetros al norte aparece el caserío solitario de Huelmos
de Cañedo, con su antiguo apeadero. Son campos despoblados, con una vía
ferroviaria que no lleva a ninguna parte. Muy cerca está otro ínfimo
caserío, Villanueva de Cañedo, al lado de un castillo de cubos poderosos, el
Castillo
del Buen Amor.
En el trayecto de la Vía de la Plata hacia el norte,
El Cubo de
la Tierra del Vino se presenta como primera población zamorana,
revelando en su apellido la vocación de cultivo del territorio, destrozada
en el siglo XIX por la plaga de la filoxera.
Desde el mismo pueblo surge un camino, a
la izquierda de la carretera nacional. Es la vieja senda romana que conduce
a
Villanueva de Campeán, tras una docena de kilómetros de soledades.
Quien sigue la Vía de la Plata por la carretera nacional, descubrirá, entre
El Cubo y Peleas de Arriba un letrero que indica Valparaíso. Antaño, aquí
hubo un centro cultural de importancia: el monasterio cisterciense de
Valparaíso
. No queda ni rastro del mismo.
Junto a la carretera, una pequeña y reciente torrecilla de piedra y un mural
de ladrillo y azulejos recuerdan que en este sitio estaba el monasterio
donde nació el rey Fernando III el Santo.
El viajero que sigue la ruta romana desde El Cubo, prosigue por diversos
pagos hasta llegar a Villanueva de Campean. A la entrada, a la derecha,
aparece solitaria y orgullosa, la semiderruida edificación del viejo
convento franciscano.
De Villanueva hacia el norte, el camino prosigue por medio del campo,
pasando al lado de San Marcial y sin entrar por medio de ninguna población
hasta Zamora.
Sin embargo, quien quiere seguir la senda de asfalto debe retornar a la
Nacional 630, pasando por San Marcial y Entrala o retornando a hacia
Corrales para avanzar hacia el norte en dirección a
Morales
del Vino .
La cercanía de la capital zamorana permite a Morales del Vino mantener
cierto vigor demográfico y económico, que se aprecia en la nueva
construcción de viviendas y edificios de uso comercial.
Destaca en el pueblo la silueta de su notable templo parroquial, buen
edificio de tres naves construido básicamente en los inicios del siglo XVI.
Tiene sendas portadas, una gótica y otra plateresca; dentro alberga una
buena Capilla Mayor, del siglo XVI.
La ermita del Cristo de Morales está al norte del pueblo, ya en el descenso
hacia la vega del Duero. Allí se celebra la romería del 9 de mayo, a la que
acuden fieles de toda la comarca. El edificio tiene el encanto de la
sencillez, y en su oscuro interior, está el Cristo, ante el que se detiene
bastante gente a orar o llevar flores.