Detalle del recorrido y puntos de interés:
Resulta extraño que una fortaleza amurallada
con castillo y ermita que tuvo una intensa historia, con fueros propios y
avatares de guerras en medio de los reinos de Castilla, León y Portugal,
haya llegado hasta nuestros días como unas desoladas ruinas pasto de
alimañas y leyendas.
Zamora la Vieja, como así se ha dado en llamar, ocupa una extensión de 4.709
m2 a orillas del río Esla. La planta del castillo al N.E., es de forma
trapezoidal con dos órdenes de defensa: un fuerte murallón almenado con
cuatro torres circulares en los ángulos y un cuerpo principal aislado de
planta similar en ruinas.
Los restos del puente a sus pies denotan un claro origen romano (Vía
Aquarium), pero el nombre de la fortaleza no suena en la historia hasta el
año 1.129 en que Alfonso VII le concede fueros y demarcación. Desde
entonces fue propiedad varias veces de la Orden de Santiago. En 1.351 esta
orden la entrega a Pedro I . Su hermano Enrique III la arrasaría. En 1.475,
durante la guerra de sucesión castellana, Alfonso V de Portugal, por parte
de la Beltraneja, no consigue conquistar su castillo. Fernando el Católico
levantaría el cerco.
Tras algunas reparaciones, comienza la decadencia de la fortaleza hasta su
despoblamiento total en el siglo XVIII
Recorrido sin complicaciones por caminos de
concentración mas o menos llano.





